Las Naciones Unidas proyectan que para el año 2050 el 70% de la población mundial residirá en centros urbanos y, si bien la urbanización facilita el acceso a educación, atención médica y diversidad cultural, también conlleva sus desafíos.
Cada vez existen más estudios que demuestran cómo factores como el ruido, el tráfico, la contaminación, la luz artificial, el estrés y la sobreestimulación afectan negativamente la salud mental y la función cognitiva.
Además, el uso excesivo de la tecnología, las constantes alertas en los teléfonos, las actualizaciones en redes sociales y la vida sedentaria, crean una sobrecarga que los científicos han vinculado con alteraciones en el estado de ánimo, pérdida de memoria, disminución de la atención y un aumento en enfermedades físicas y mentales.
Ante esta realidad, el Dr. David L. Strayer y su equipo de ciencias cognitivas y neurociencias en la Universidad de Utah han investigado cómo la exposición a la naturaleza impacta la actividad cerebral, la memoria y el descanso cognitivo.
Su equipo ha podido comprobar lo que nuestra naturaleza humana y los escritores naturalistas llevan siglos compartiendo: la naturaleza sana y restaura el cerebro.
Uno de sus estudios evaluó cómo una inmersión breve en la naturaleza (40 minutos) influye en la mejora de atención, a comparación de una caminata en una zona urbana de igual duración.

Para entender la diferencia, se midieron tres aspectos de la atención—alerta, orientación y control ejecutivo— a nivel conductual y neurofisiológico.
Para maximizar el potencial de restauración, los participantes realizaron primero una tarea cognitiva exigente antes de ser asignados aleatoriamente a esta caminata en un entorno natural o urbano.

Imagen 1. Izquierda y centro: participante caminando.
Derecha: Tarea de red de atención y registro de EEG en el laboratorio. .
Para descubrir cómo una caminata en la naturaleza afecta el cerebro, los científicos utilizaron un electroencefalograma (EEG), una herramienta que mide la actividad eléctrica cerebral en tiempo real. Los resultados fueron sorprendentes: después de caminar entre árboles y aire fresco, el cerebro mostraba un patrón diferente al de quienes recorrieron un entorno urbano.

Imagen. 2. Mapas topográficos del cuero cabelludo obtenidos mediante EEG.
Las ondas cerebrales indicaron que existía una mayor relajación, concentración y recuperación mental tras la inmersión en la naturaleza, sugiriendo que el simple acto de caminar al aire libre puede restaurar la mente y mejorar la claridad mental de una manera que la ciudad no puede igualar.
Otro de sus estudios comprobó que la inmersión en la naturaleza tiene un impacto aún más fuerte en la función cognitiva que la simple observación de imágenes de entornos naturales.
Esto refuerza la teoría de que la naturaleza real ofrece beneficios superiores a las simulaciones visuales en la regulación emocional y cognitiva.

Imagen. 3. Las cápsulas resistentes a la intemperie utilizadas en cada sesión de prueba en el Experimento 1.
Estos hallazgos no solo destacan el impacto positivo de la naturaleza en el bienestar mental y cognitivo, sino que también subrayan la urgencia de repensar el diseño de nuestras ciudades.
Incorporar más espacios verdes en entornos urbanos no es un lujo, sino una necesidad para mitigar los efectos del estrés, la fatiga mental y la sobreestimulación.
Además, estos descubrimientos respaldan la creación de iniciativas de salud pública que promuevan el contacto regular con la naturaleza como una estrategia accesible y efectiva para mejorar la calidad de vida.
A medida que la urbanización avanza, es fundamental equilibrar el desarrollo con soluciones que prioricen el bienestar humano, asegurando que la conexión con la naturaleza siga siendo una parte esencial de nuestra vida cotidiana.
Entonces, cada vez que puedas, visita tu área verde más cercana, deja a un lado tu teléfono y regresarás con mayor energía y enfoque para tu día.

Gracias al Dr. David L. Strayer y Amy McDonnell por compartir con nosotros su trabajo y su trayectoria.
Para más información:
No te pierdas su TED talk : Restore your brain with nature | David Strayer | TEDxManhattanBeach
1. McDonnell, A. S., & Strayer, D. L. (2024). The influence of a walk in nature on human resting brain activity: A randomized controlled trial. Scientific Reports, 14(1), 27253
2. McDonnell, A. S., & Strayer, D. L. (2024). Immersion in nature enhances neural indices of executive attention. Scientific Reports, 14(1), 1845.
3. Toward a unified model of stress recovery
and cognitive restoration in the wild Emily E. Scott, Amy S. McDonnell, Sara B. LoTemplio, Bert N. Uchino, and David L. Strayer
4. Scott, E. E., McDonnell, A. S., LoTemplio, S. B., Uchino, B. N., & Strayer, D. L. (2021, January). Toward a unified model of stress recovery and cognitive restoration in nature. In Parks Stewardship Forum (Vol. 37, No. 1, pp. 46-60). George Wright Society.