Longevidad para todos

Información que te hará vivir mejor y más años

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  • Lecciones del Dr. Samuel Sarmiento


    En el mundo de la longevidad es común escuchar sobre nuevas moléculas, suplementos innovadores o terapias emergentes que prometen extender la vida.

    Sin embargo, para el Dr. Samuel Sarmiento, médico con formación en salud pública, medicina preventiva y ciencias de la vida, la verdadera base de una existencia larga y saludable sigue siendo mucho más fundamental: el cambio de comportamiento.

    El Dr. Sarmiento inició su carrera dentro del modelo tradicional de la medicina occidental, con formación clínica rigurosa y experiencia en cirugía de nervios periféricos.

    Posee un doble grado en salud pública y administración de empresas. Además de su título médico, es emprendedor y director ejecutivo de Juniper Life Sciences, empresa dedicada a generar inteligencia competitiva y estrategia médica para clientes de biotecnología, farmacéutica y HealthTech.

    Además, es políglota autodidacta, habla siete idiomas y es prolífico investigador con múltiples publicaciones en revistas indexadas. Ha recibido múltiples reconocimientos por su excelencia académica, liderazgo y contribuciones a la salud pública.

    También ha sido reconocido como revisor en el British Medical Journal desde 2021. Además, ganó una competencia que financió un programa de prevención de lesiones infantiles, y fue premiado desde etapas tempranas por su desempeño educativo.

    Su trayectoria le ha permitido observar la salud desde una perspectiva sistémica: no solo desde el tratamiento del paciente individual, sino desde el impacto de los sistemas sociales, el entorno y los estilos de vida en poblaciones enteras.

    A lo largo de su trayectoria, el Dr. Sarmiento ha observado que muchas de las enfermedades que hoy dominan el panorama global no aparecen de manera repentina.

    Se desarrollan lentamente durante años como consecuencia de hábitos diarios que, acumulados con el tiempo, afectan profundamente nuestra biología.

    Para el Dr. Sarmiento, el mayor obstáculo en la medicina preventiva no es la falta de conocimiento científico. El problema es lograr cambios de comportamiento sostenibles en el tiempo.

    La psicología del comportamiento nos enseña que el cambio es un proceso gradual. Muchas personas se encuentran en una etapa en la que todavía no consideran necesario ajustar sus hábitos, ya que no perciben un problema inmediato.

    Cambiar un hábito no es simplemente cuestión de fuerza de voluntad; requiere rediseñar el entorno, crear señales nuevas y construir sistemas de refuerzo positivo que hagan que la conducta saludable sea el camino de menor resistencia.

    Un concepto central es el de los determinantes sociales de la salud. Factores como el diseño urbano, el acceso a alimentos frescos, la cultura alimentaria, el nivel educativo y las condiciones económicas explican hasta el 50% de los resultados en salud de una población, según la Organización Mundial de la Salud.

    El Dr. Samuel insiste en que los fundamentos de la longevidad siguen siendo notablemente simples y también son un resultado del espacio público.

    Para el Dr. Samuel, uno de los factores más poderosos para transformar la salud individual y colectiva es tener acceso a la información adecuada, en el momento oportuno y en un formato que permita aplicarla en la vida diaria.

    Si algo queda claro desde la salud pública, es que la longevidad no depende únicamente de avances biomédicos, sino de la capacidad de traducir el conocimiento en acciones sostenidas en el tiempo.

    El desafío no es saber qué hacer. Es hacerlo de forma consistente dentro de entornos reales, con limitaciones reales.

    Desde la ciencia del comportamiento, esto implica dejar de ver la disciplina como el factor principal y comenzar a diseñar sistemas que faciliten la adherencia. Algunas estrategias clave:

    1) Reducir la fricción: hacer que lo saludable sea la opción más accesible.

    2) Diseñar el entorno: alinear espacios y rutinas con los hábitos deseados.

    3) Empezar pequeño: priorizar consistencia sobre intensidad.

    4) Automatizar decisiones: reducir la fatiga cognitiva diaria.

    5) Apoyarse en lo social: integrar hábitos en contextos colectivos.

    6) Reforzar la identidad: no solo cambiar acciones, sino la forma en que una persona se percibe a sí misma.

    En este contexto, la longevidad deja de ser un objetivo abstracto y se convierte en una consecuencia emergente de sistemas de comportamiento bien diseñados.

    El Dr. Sarmiento no solo predica los principios de la medicina preventiva; los vive cada mañana con una rutina diseñada para optimizar biología, mente y propósito.

    Hidratación inteligente al despertar
    Agua con limón, jengibre y electrolitos.
    Después de 7-9 horas de ayuno nocturno, el cuerpo llega a la mañana con una deshidratación relativa. El agua con electrolitos (sodio, potasio, magnesio) restaura la hidratación del cuerpo, mejora la conducción nerviosa y activa el metabolismo.

    Eliminación y activación gastrointestinal
    La hidratación matutina, combinada con el movimiento temprano, activa los reflejos que estimulan el movimiento intestinal. Un intestino que funciona con regularidad es fundamental para la eliminación de toxinas, la regulación del microbioma y la absorción óptima de nutrientes durante el día.

    Suplementación estratégica
    Aminoácidos esenciales, creatina, vitamina C y glutatión son suplementos clave para apoyar el cuerpo. Ayudan a mantener los músculos, mejorar la energía y el rendimiento, proteger el cerebro y fortalecer el sistema inmune.

    Conexión con la tierra, respiración, movimiento y meditación.
    Estas prácticas regulan el estrés, mejoran la salud del corazón, disminuyen la inflamación y favorecen un mejor equilibrio mental y emocional.

    Exposición solar matutina
    La luz del sol por la mañana ayuda a regular el reloj interno del cuerpo, mejorar el estado de ánimo y dormir mejor por la noche. También favorece la producción de vitamina D, clave para el sistema inmune y la salud general, incluso con solo 10 a 15 minutos de exposición.

    Ejercicio: kickboxing como práctica favorita
    El kickboxing combina fuerza, cardio, coordinación y liberación de estrés en una sola actividad. Mejora la salud metabólica, protege el cerebro, fortalece los huesos y, al ser disfrutable, facilita mantenerlo a largo plazo.

    Frutas tras el ejercicio y ducha fría
    Después del ejercicio, una ducha helada ayuda a activar el cuerpo, mejorar el ánimo y reducir la inflamación. Comer frutas repone energía, hidrata y aporta antioxidantes beneficiosos. Además, es el mejor momento para que el cuerpo absorba nutrientes de forma más eficiente.

    Enfoque e intencionalidad: terminar conectado
    Cerrar la mañana con intención ayuda a definir prioridades y empezar el día con claridad mental.

    Los primeros 90 minutos son los más productivos, por lo que es mejor enfocarlos en lo esencial y no en distracciones. Esto mejora la calidad del trabajo, las decisiones y el estado de ánimo durante todo el día.

    Agradecemos al Dr. Sarmiento por compartir su visión y por su compromiso con la mejora de la salud pública a través de su trabajo y su ejemplo. Te invitamos a conocer más sobre sus recomendaciones y a seguir su labor en redes sociales.

  • Annie Nosh

    Annie Nosh es una de las personas con las tasas de envejecimiento biológico más lentas registradas en el mundo. Annie ha ocupado consistentemente el segundo lugar en Rejuvenation Olympics (solo por detrás del millonario Bryan Johnson).

    Su puntuación más baja en el DunedinPACE, el “velocímetro” de envejecimiento de vanguardia basado en metilación del ADN, ha llegado a 0.46. Esto significa que su cuerpo envejece a menos de la mitad de la velocidad promedio (donde 1.0 representa el ritmo normal de 1 año biológico por cada año cronológico).

    Básicamente, por cada año que pasa, Annie acumula apenas unos 5-6 meses de envejecimiento celular. El día de hoy Annie nos comparte su rutina que es accesible, comenzando por la importancia del descanso como un fundamento de la salud hasta la priorización de la risa y el humor como estrategias para la salud.

    1) El descanso es una terapia de longevidad.

    En un mundo dominado por la prisa constante, el rendimiento y la sensación de que el tiempo nunca es suficiente, hablar de descanso puede parecer casi revolucionario. Desde la fisiología sabemos que es durante el sueño profundo cuando se activan procesos clave de reparación celular y equilibrio metabólico. 

    El acercamiento de Annie al descanso no es perfecto ni obsesivo; y durante su trayecto de salud, Annie descubrió que priorizar el descanso es una de las mayores estrategias para mejorar la salud mental y física, al punto de influenciar sus biomarcadores.

    Nos gusta resaltar que la longevidad no se construye desde la autoexigencia extrema, sino desde la regulación. Dormir bien y respetar los ritmos biológicos, reducir el estrés crónico y crear espacios de pausa son una estrategia biológica para alargar la vida.

    El punto de inflexión: del rendimiento extremo a la recuperación

    Durante años, Annie vivió en modo rendimiento constante. Nos compartió que quería optimizar su rutina a tal grado que se volvió agotador. Más pasos y ejercicio, más trabajo, estimulación y establecimiento de metas. Si bien Annie no dejó a un lado sus objetivos, sí descubrió que el descanso mejoró su bienestar e inclusive sus exámenes de sangre y otros marcadores biológicos.

    Cuando Annie redujo la intensidad de su rutina y añadió recuperación consciente.

    ¿Qué cambió?

    • Pasó de 17,000 pasos diarios a 10,000.
    • Introdujo entrenamiento en zona 2, más sostenible.
    • Se permitió sentarse a descansar sin remordimiento.
    • Priorizó el sueño antes que la productividad nocturna.
    • Estableció una rutina nocturna que involucra reír al ver comedias y tener un buen tiempo de calidad con su pareja

    También nos comparte que parte de su rutina de descanso es pasar un buen tiempo en la naturaleza.

    Naturaleza como medicina

    Annie pasó un mayor tiempo de su infancia en Canadá, cerca de áreas como el Parque Nacional de Banff. La conexión con la naturaleza marcó profundamente su visión de salud holística. Más tarde se integró al mundo corporativo, sin perder su curiosidad por la medicina preventiva y la ciencia detrás de una vida larga y funcional.

    Al mudarse a Nueva York, el contraste fue impactante. Más edificios, menos verde, más prisa y los ritmos de la ciudad. Annie nos comparte que, para mantener su salud, parte de su rutina es la importancia de salir al campo de vez en cuando para no quedarse en las dinámicas de estrés de la ciudad.

    Varios estudios epidemiológicos han encontrado que vivir en ciudades se asocia con mayor prevalencia de trastornos mentales, especialmente ansiedad y trastornos del estado de ánimo. Se estima que los habitantes urbanos tienen un 21% mayor riesgo de trastornos de ansiedad y un 39% más de estado de ánimo como depresión. Por lo tanto, es importante considerar que:

    El acceso a espacios naturales no es un lujo, es una intervención de salud pública.

    Caminar en espacios verdes, luz solar, respirar aire limpio, el acceso a agua pura, reducir ruido visual y auditivo, así como la proximidad a áreas verdes, son factores que regulan el sistema nervioso, mejoran el ritmo circadiano y reducen la inflamación crónica.

    Las poblaciones longevas estudiadas por Dan Buettner en las llamadas Blue Zones no viven obsesionadas con biohacking. Viven en entornos que favorecen el movimiento natural, la conexión social y el contacto con el mundo natural.


    Rutina en espacio urbano

    La rutina que mantiene a Annie en el segundo lugar del ranking mundial de Rejuvenation Olympics combina los hábitos de su infancia, principios científicos, naturaleza y una adaptación consciente a la vida en un entorno urbano.

    Mañana

    • Despierta alrededor de las 7 am sin alarma.
    • Abre cortinas inmediatamente para sincronizar ritmo circadiano con la luz del día.
    • Movimiento temprano: 10,000 pasos en caminadora o al aire libre según clima y calidad de aire.
    • Hidratación.
    • Suplementos liposolubles acompañados de alimentos con grasas saludables.

    Alimentación

    La base de Annie es vegetal:

    • Ensaladas libres de pesticidas.
    • Claras de huevo como fuente principal de proteína.
    • Yogur, alimentos fermentados.
    • Frutas y vegetales frescos.
    • Carne ocasional en mínimas cantidades.
    • Mucha conciencia sobre origen y procesamiento.

    Annie practica una forma equilibrada de alimentación intuitiva:

    Si desea algo menos saludable, lo integra en dosis moderadas dentro de una base nutritiva. No reprime antojos, los regula. Eso reduce la ansiedad alimentaria y mejora la adherencia a largo plazo.

    Ambiente interno

    Annie, al vivir en una ciudad como Nueva York, ha encontrado las formas de mantener su hogar con las condiciones ideales para su salud.

    • Purificadores de aire en casa.
    • Medidor de calidad del aire.
    • Ventilación constante.
    • Evitación de contaminación ambiental.
    • Filtros de agua
    • Uso estratégico de aglutinantes como chlorella o bentonita solo cuando hay exposición real.

    Aquí hay otra enseñanza poderosa:

    La longevidad no es solo lo que comes, es también lo que evitas.

    La higiene del sueño

    Annie se acuesta alrededor de las 9:30 pm y trata de estar dormida antes de las 10 pm. Su rutina de sueño consiste en lo siguiente:

    • Cortinas blackout.
    • Habitación fría (para reducir la frecuencia cardiaca en reposo).
    • “Blue blockers” para filtrar o bloquear la luz azul emitida por pantallas digitales y luces artificiales.
    • Rutina relajante con contenido que genere risa, series de televisión que sean comedia y tiempo de calidad con su pareja.
    • Ajustes personalizados en el colchón para compatibilidad de pareja.

    Reflexión final

    Agradecemos a Annie su tiempo para compartir su rutina y los hábitos que la hacen vivir y gozar de excelente salud. Annie nos demuestra que la longevidad no se trata de vivir más años en modo de supervivencia o de requerir millones de dólares, sino de construir un entorno donde tu biología pueda prosperar, donde tu sistema nervioso se sienta sostenido y donde la consistencia se vuelva clave.

    Así que recuerda darte la posibilidad de descansar bien, reír más, salir a la naturaleza y mantener los hábitos fundamentales de salud.

    Sigue a Annie en sus redes sociales.

  • 4 tips de longevidad para estas fechas festivas

    Felices fiestas.

    4 tips de longevidad para estas fechas festivas

    Huele a pino, canela, y los villancicos empiezan a sonar en el fondo. Es ese momento del año en el que nos reunimos con quienes queremos, amigos, familia, personas que forman parte de nuestra historia. Llegan la Navidad y el Año Nuevo.

    Estas fechas existen para compartir, celebrar y salir un poco de la rutina. Salir de la rutina suele significar poner más atención en la convivencia que en lo que comemos o en nuestros horarios de descanso.

    Por eso, queremos compartirte 4 tips simples y prácticos para disfrutar la temporada de fiestas con presencia y alegría, sin que tu bienestar se quede de lado.

    1. Vegetales primero, proteína después y carbohidratos al final. 

    Durante tu cena, come primero las verduras; la fibra ayuda a ralentizar la digestión. Luego, prosigue con las proteínas y culmina con los carbohidratos. Este orden ayuda a reducir los picos de azúcar en la sangre, mejora la absorción de nutrientes y aumenta la saciedad, por lo que te sentirás satisfecho por más tiempo.

    2. Protege tu sueño como un bien preciado.

    No necesitas un sueño perfecto, solo un sueño reparador. Evita el alcohol 3 o 4 horas antes de acostarte. Mantén horarios de sueño y vigilia regulares. Prioriza la oscuridad y una temperatura fresca en la habitación.

    3. Caminar después de comer, sin prisa.

    Un paseo corto después de las comidas es una de las herramientas más simples y efectivas para apoyar la digestión y el equilibrio metabólico. Caminar 10 o 15 minutos puede convertirse en un momento agradable para conversar, respirar aire fresco o simplemente bajar el ritmo del día.

    4. Disfruta con intención. Las relaciones alargan la vida.

    En estas fechas, compartir una comida, una conversación profunda o un momento de calma con personas que te hacen sentir seguro y visto tiene un impacto biológico real. La conexión humana activa sistemas de recompensa y libera oxitocina, una hormona asociada con bienestar, resiliencia emocional y mejor función inmunológica.  Estas fechas son una oportunidad para estar presentes. Comer con atención, reír sin prisa, escuchar con atención y estar presente.

  • Paloma Teppa

    Paloma Teppa

    El arte, los espacios verdes y la sustentabilidad moldean el bienestar humano


    A menudo hablamos de los pilares fundamentales de la salud: un buen descanso, ejercicio, una alimentación equilibrada, comunidad y propósito. Sin embargo, uno de los aspectos más revelantes es el entorno que nos rodea, los espacios que habitamos, el aire que respiramos y las experiencias sensoriales que moldean nuestro sistema nervioso y nuestro estado mental.

    La naturaleza como medicina para el cuerpo y la mente

    Estudios recientes —como los que hemos compartido con el Dr. David Strayer — demuestran cómo la naturaleza influye directamente en nuestro bienestar físico y emocional activando el sistema nervioso parasimpático. Mismo responsable de la relajación, la regeneración y la recuperación.

    Por generaciones, culturas como la japonesa han honrado prácticas como Shinrin-yoku (baño de bosque) y han investigado como los espacios verdes influyen nuestra relajación, concentración recuperación mental e inclusive mejora de capacidades cognitivas.

    Fuentes: McDonnell, A. S., y Strayer, D. L. (2024). La influencia de una caminata en la naturaleza sobre la actividad cerebral en reposo en humanos: un ensayo controlado aleatorizado. Scientific Reports, 14(1), 27253.


    La exposición a espacios verdes, a la luz natural y a formas orgánicas reduce los niveles de cortisol, reduce la inflamación corporal, mejora la concentración y equilibra las emociones. No es casualidad que las poblaciones más longevas del mundo —conocidas como Zonas Azules— estén rodeadas de entornos naturales que fomentan la calma, la paz y la conexión con la tierra. Estas comunidades viven en movimiento constante, interactúan con la naturaleza y diseñan sus entornos para sostener la vitalidad humana.

    Durante mi reciente visita a Plant the Future en Miami, tuve la oportunidad de conocer a Paloma Teppa, una artista visionaria que ha dedicado su vida a fusionar el arte, la botánica y la regeneración urbana.

    Primer galería de Plant the Future en Wynwood, Miami . Créditos, Plantthefuture , Paloma Teppa


    Su trabajo va más allá del arte tradicional: es un diálogo vivo entre el ser humano y la naturaleza. A través de sus instalaciones —esculturas orgánicas elaboradas con plantas, musgos y materiales naturales—, Paloma nos invita a reimaginar la ciudad como un espacio de sanación.

    Junto con su cofundador, Paloma transformó una antigua gasolinera del municipio de Miami en un santuario regenerativo e inclusivo, donde conviven el arte, la artesanía, el café y la comunidad. Ese lugar, antes inerte, ahora respira nuevamente: es un punto de encuentro para la creatividad, la sustentabilidad y el bienestar.

    Cuando las ciudades se convierten en ecosistemas

    Proyectos como Plant the Future nos muestran lo que es posible cuando el arte, la ciencia y la conciencia ambiental convergen.
    Integrar principios de diseño biofílico permite que las ciudades se transformen en ecosistemas que restauran en lugar de agotar. Los techos verdes, los muros vivos y las intervenciones artísticas con vegetación no solo embellecen el entorno, sino que reducen el calor urbano, mejoran la calidad del aire y fortalecen el bienestar emocional.


    Más allá de su valor estético, estos espacios despiertan algo ancestral en nosotros: la memoria de que somos parte de la naturaleza, no algo separado de ella.

    Hacia un futuro regenerativo

    Artistas como Paloma Teppa nos recuerdan que la sustentabilidad no es solo un desafío tecnológico, sino también cultural.

    Créditos, Plantthefuture , Paloma Teppa

    Estamos profundamente agradecidos por la labor de visionarias como Paloma, cuyo trabajo demuestra que la creatividad y la conciencia ecológica pueden redefinir la vida urbana. Estos son los proyectos que marcan el camino hacia un futuro regenerativo, donde la naturaleza, la longevidad y las sociedades humanas prósperas evolucionan juntas.

    Visita Plant the Future

    Sigue a Paloma

    Longevidad para todos

    Información que te hará vivir mejor y más años

    Sobre el autor:

    Ilhui Hernández

    Bióloga , ingeniería química en biomateriales por la Universidad de Tecnología de Lapperantha y Lahti, Finlandia. Ilhui investiga la relación holística de la dieta, estilo de vida, sustentabilidad y su efecto en la longevidad y calidad vida humana.

  • Andreina Carvo

    Andreina Carvo

    Aprende cómo el Yin Yoga y la respiración son herramientas para regular tu mente y cuerpo.

    Andreina Carvo, es una actriz y maestra de yoga con una misión clara: ayudar a los demás a sanar desde el cuerpo y la mente, mejorando la longevidad. Andreina, tiene más de 10 años de experiencia comenzando en la ciudad de Nueva York.

    Todo comenzó cuando Andreina experimentó una profunda transición personal y profesional. En medio de una etapa emocionalmente desafiante y dentro de su trayectoria profesional como actriz, descubrió en el yoga una vía de sanación y regulación emocional.

    Esta práctica milenaria no solo la sostuvo, sino que encendió una nueva vocación: la enseñanza consciente del yoga como vehículo de transformación interior y expansión colectiva.

    Actualmente, Andreina se desempeña como maestra de Yīn Yoga, una práctica que fusiona elementos del yoga tradicional con principios de la medicina china, estimulando puntos energéticos a través del movimiento, la respiración profunda y la atención plena.

    Su método busca desbloquear tensiones físicas y emocionales que, según la medicina integrativa, tienen correlaciones psicosomáticas. Es decir, muchas dolencias corporales pueden tener origen en conflictos emocionales no resueltos.

    Este enfoque se alinea con los principios de la medicina tradicional china, donde el cuerpo y la mente no se conciben como entidades separadas, sino como un sistema integral en constante interacción energética.

    Uno de los casos más impactantes de su trayectoria como guía ha sido el de una estudiante que al no poder evacuar durante semanas, encontró alivio gracias a este video de Andreina.

    La estudiante no solo mejoró su condición digestiva, sino que también mostró signos de mejoría en su tratamiento contra el cáncer.

    Estos resultados evidencian cómo una práctica sostenida de respiración consciente, movimiento somático y estimulación energética puede influir favorablemente en sistemas como el digestivo, linfático e inmune, pilares fundamentales para la longevidad y calidad de vida.

    Andreina defiende con claridad que respirar bien es vivir bien. El control de la respiración, conocido como prāṇāyāma en la tradición yogui, activa el sistema nervioso parasimpático, reduciendo la inflamación, equilibrando la presión arterial, y mejorando el descanso.

    Estos factores, respaldados por estudios científicos contemporáneos, están directamente vinculados con el aumento de la esperanza de vida saludable (healthspan), en contraposición al simple alargamiento cronológico de la vida (lifespan).

    Además, Andreina es una profunda amante de la filosofía estoica. En sus clases y contenidos, suele citar a Marco Aurelio y su recordatorio de memento mori, invitando a sus alumnos a soltar el miedo a la muerte para abrazar la vida con plena presencia. “Vivir como quieres vivir”, dice, “es una elección que se ejercita cada día, no un lujo reservado para el futuro”.

    Su propuesta va más allá del bienestar físico. En sus clases, cultiva lo que llama “la disciplina del silencio”, una práctica que busca que las personas puedan estar bien incluso en la quietud, sin necesidad de estímulo externo. Para Andreina, el verdadero poder está en dominar la mente, no en dominar el entorno.

    Este tipo de enfoque es particularmente relevante en la discusión moderna sobre longevidad, donde no solo se considera el estado biomédico del individuo, sino su equilibrio emocional, su manejo del estrés crónico y su conexión espiritual o filosófica con la vida.

    Hoy, Andreina ha trascendido su rol de actriz para convertirse en ambos una guía de bienestar integral, impactando a millones de personas con su contenido holístico. Su misión es clara: ayudar a las personas a liberarse del condicionamiento emocional y físico que los limita, y abrirse a una vida más plena, larga y consciente.

    Aplica el método de Andreina: tips para empezar hoy

    Movimiento y cuerpo

    • Practica Yīn Yoga al menos 3 veces por semana, sosteniendo cada postura entre 3 y 5 minutos para liberar tensiones profundas.
    • Observa qué zonas de tu cuerpo acumulan más rigidez: caderas, pecho y mandíbula suelen ser donde guardamos el estrés emocional.

    Respiración

    • Prueba la respiración 4-7-8: inhala 4 segundos, retén 7, exhala 8. Hazlo 3 veces antes de dormir para activar el sistema nervioso parasimpático.
    • Haz pausas conscientes cada hora: 3 respiraciones profundas bastan para reducir el cortisol acumulado.

    Mente y filosofía estoica

    • Dedica 5 minutos diarios al silencio sin pantallas. Es el primer paso para “la disciplina del silencio” que Andreina cultiva en sus clases.
    • Cada noche pregúntate: ¿qué estuvo bajo mi control hoy y qué solté? Esta reflexión entrena la regulación emocional con el tiempo.
    • Recuerda el memento mori no como algo oscuro, sino como una invitación a elegir cómo vivir cada día con más intención.

    Queremos agradecer a Andreina por su entrevista y colaboración con nosotros. Si quieres aprender más sobre Andreina y expandir tu conocimiento sobre estas prácticas, te invitamos a seguirla en sus redes sociales y unirte a su comunidad.

  • Israel Pichardo Casas

    La ciencia de vanguardia y una vida longeva

    En un momento en el que la ciencia avanza a pasos agigantados y la inteligencia artificial redefine nuestra relación con la salud, el trabajo de Israel Pichardo representa una brújula ética y biológica.

    Nos recuerda que el futuro de la medicina también requiere mirar hacia atrás: hacia nuestros hábitos y hacia lo que realmente sostiene la salud.

    Egresado del Instituto de Fisiología Celular de la UNAM, con formación en investigación biomédica y un doctorado en Ciencias Biomédicas, Israel ha transitado de la academia a la industria biotecnológica con una misión clara: revertir los efectos del envejecimiento y prevenir las enfermedades degenerativas asociadas.

    Su trayectoria por Harvard en el laboratorio del reconocido científico David Sinclair, pionero en longevidad, y su rol como Chief Scientific Officer (CSO) en compañías como Legacylyfe Labs le han permitido posicionarse como uno de los científicos mexicanos más influyentes en el campo de la investigación centrado en el descubrimiento de nuevos péptidos, secretoma humano, medicina preventiva y la longevidad.

    Sus hallazgos en la ciencia han sugerido que el peptidoma humano es mucho más complejo de lo esperado y podría abrir nuevas vías terapéuticas en enfermedades como la diabetes, la obesidad, trastornos mitocondriales, padecimientos raros y el envejecimiento.

    Más allá de la longevidad: salud con sentido

    Para Israel, el envejecimiento no es un problema aislado. Es el eje común de las enfermedades más costosas y debilitantes del siglo XXI: diabetes, Alzheimer, enfermedades cardiovasculares. Desde su enfoque, el objetivo no es simplemente “vivir más”, sino vivir mejor, con plenitud física y cognitiva.

    Una de las preocupaciones de Israel yace en que “los sistemas de salud actuales no están diseñados para enfrentar una realidad en la que, para 2050, más del 20 % de la población superará los 60 años, y lo hará en su mayoría con enfermedades crónicas. Lo preocupante es que muchas de estas enfermedades son prevenibles.”

    Fuente: OMS.

    En vista de ello, su propuesta es clara: cambiar el paradigma hacia una medicina preventiva, basada en evidencia, tecnologías emergentes y, sobre todo, el rescate de hábitos fundamentales.

    Integrar ciencia, hábitos y tecnología

    Israel está convencido de que la solución no está únicamente en moléculas como la rapamicina o el NMN. También reside en cambios tan fundamentales como recuperar la calidad del sueño, la salud mental, el ejercicio regular y una nutrición rica en compuestos funcionales como la fibra o los polifenoles, más aún con la gran diversidad de frutas y verduras en Latinoamérica.

     “Podemos tener tecnologías de última generación, pero si no resolvemos el impacto diario de una dieta inflamatoria y adictiva, estamos poniendo parches sobre una base rota.”

    En este sentido, Israel ha observado cómo los sensores de glucosa en tiempo real  afectan realmente el cuerpo con alimentos típicos del desayuno mexicano (pan dulce, café azucarado, fruta en exceso) en la salud metabólica de las personas. “El reto no es quitar, sino enseñar con métricas cuándo y cómo consumirlos”.

    Israel está convencido de que los hábitos son el fundamento de la salud.

    Democratizar el conocimiento científico

    Israel participa en iniciativas de divulgación y forma parte de un ecosistema que articula academia, gobierno, industria y proyectos sin fines de lucro para generar un cambio estructural en la salud pública. La historia de Israel Pichardo nos muestra que el futuro de la ciencia de salud está en el equilibrio:

    En sus propias palabras: “No se trata de inventar una nueva forma de vida, sino de recordar cómo cuidarnos mientras avanzamos. La biotecnología puede ser el puente, pero el núcleo de la longevidad siguen siendo los hábitos fundacionales”.

    Agradecemos al científico Israel por su tiempo y te invitamos a conocer más de su trabajo:

  • Jean Fallacara

    De la neurociencia a la calistenia

    Jean es un neurocientífico excepcional; ha obtenido la distinción de excelencia académica y honores en Ingeniería Biotecnológica y Aplicaciones Tecnológicas Avanzadas por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Boston.

    A esto se suman decenas de premios y reconocimientos, como haber sido nombrado uno de los Emprendedores Más Disruptivos de 2023 junto a Jeff Bezos y Elon Musk. También se enorgullece de su coeficiente intelectual de 167, pero más allá de su impacto mundial, Jean es un promotor de salud, longevidad, tecnología y filantropía.

    Como neurocientífico, Jean percibe el ejercicio desde una perspectiva integral, comprendiendo su impacto profundo en el cuerpo y la longevidad. Esta visión lo llevó a explorar diferentes enfoques dentro del mundo del movimiento. Entre todos, uno que captó particularmente su atención fue la conexión entre la neurociencia y la calistenia.

    Cuando se habla de longevidad, a menudo se piensa en suplementos, dietas o rutinas intensas de gimnasio. Pero

    ¿Y si la herramienta más poderosa para prolongar la vida y preservar la agudeza mental no requiriera un gimnasio?

    La transición de Jean del levantamiento de pesas tradicional a la calistenia revela algo más profundo que el músculo: un camino hacia la vitalidad a largo plazo a través de la sinergia entre cuerpo y cerebro.

    Durante años, Jean siguió las reglas convencionales del fitness: levantar pesas, contar repeticiones y buscar una estética corporal ideal. Pero comenzó a sentirse “mecánico”, recuerda. “Como si estuviera construyendo una máquina, pero desactivando al operador: mi cerebro”.

    Todo cambió el día que Jean vio a un joven ejecutar con facilidad un front lever, un movimiento avanzado de calistenia que requiere control del núcleo, propiocepción y coordinación neuronal. Ese momento marcó el inicio de una transformación.

    El circuito de retroalimentación cerebro-cuerpo

    Jean se lanzó de lleno a la calistenia y cambió las máquinas por mazas, bandas TRX y flujos de movimiento con peso corporal. Cada movimiento exigía no solo esfuerzo muscular, sino atención plena desde su sistema nervioso.

    “Empiezas a activar músculos que ni sabías que existían”, explica Jean. “Pero lo más importante es que el cerebro necesita construir nuevos mapas neuronales para controlar esos movimientos. Es como un entrenamiento de fuerza para la mente”.

    Esta idea refleja hallazgos recientes en neurociencia: las tareas motoras complejas aumentan la neuroplasticidad, especialmente aquellas que implican equilibrio, ritmo y coordinación. A diferencia del entrenamiento tradicional que aísla músculos, la calistenia requiere integración corporal completa y conciencia espacial.

    ¿Pero qué es la calistenia?

    En términos simples, la calistenia —palabra derivada de los términos griegos kallos (belleza) y sthenos (fortaleza)— es un sistema de ejercicios físicos que utiliza el peso corporal para fortalecer distintos grupos musculares. Jean nos comparte que es un entrenamiento funcional y que además fortalece mucho el núcleo del cuerpo, y el núcleo es el fundamento de nuestro cuerpo.

    El Código de la Longevidad en Acción

    La movilidad, la coordinación y el equilibrio son lo que mantiene vivas a las personas. Las caídas son una de las principales causas de muerte y discapacidad en la vejez. Lo que las previene no es el tamaño muscular, sino la estabilidad.

    “La gente no muere por ser adulto mayor”, dice Jean. “Muere porque pierde los micromúsculos y reflejos que los mantienen erguidos”.

    La calistenia, al igual que la gimnasia, entrena esos microajustes diariamente. Agudiza tanto la resiliencia física como la agilidad mental. Investigaciones recientes confirman que la actividad física que involucra aprendizaje motor puede retrasar el deterioro cognitivo y aumentar la producción del BDNF (Brain-Derived Neurotrophic Factor), una molécula clave para la salud cerebral.

    El movimiento como medicina

    La trayectoria de Jean nos recuerda que la longevidad no depende únicamente de lo que comemos o de cuántos suplementos tomamos. Se trata de la calidad de nuestro movimiento y de la profundidad de nuestra conexión con nosotros mismos. La calistenia es más que un deporte: es una práctica neurobiológica, una forma de meditación en movimiento. Un acto diario de resistencia frente al deterioro.

    No necesitas un gimnasio. No necesitas un entrenador. Solo necesitas tu cuerpo, la gravedad y la voluntad de evolucionar.

    Movimiento democratizador

    La misión de Jean no es crear superhumanos, sino inspirar a las personas comunes a reconectar con su cuerpo, su equilibrio y su potencial. A través de sus empresas Lifespanning y Biohackers Magazine, ayuda a las personas a integrar prácticas que promueven una mejora de calidad de vida.

    “No se trata de ser élite”, insiste Jean. “Se trata de mantener la curiosidad, mantenerse en movimiento, mantenerse conectado con el cuerpo y el cerebro”.

    Sigue a Jean en su camino y proyectos .

  • Restaura tu cerebro por medio de la naturaleza.

    Las Naciones Unidas proyectan que para el año 2050 el 70% de la población mundial residirá en centros urbanos y, si bien la urbanización facilita el acceso a educación, atención médica y diversidad cultural, también conlleva sus desafíos.

    Cada vez existen más estudios que demuestran cómo factores como el ruido, el tráfico, la contaminación, la luz artificial, el estrés y la sobreestimulación afectan negativamente la salud mental y la función cognitiva.

    Además, el uso excesivo de la tecnología, las constantes alertas en los teléfonos, las actualizaciones en redes sociales y la vida sedentaria, crean una sobrecarga que los científicos han vinculado con alteraciones en el estado de ánimo, pérdida de memoria, disminución de la atención y un aumento en enfermedades físicas y mentales.

    Ante esta realidad, el Dr. David L. Strayer y su equipo de ciencias cognitivas y neurociencias en la Universidad de Utah han investigado cómo la exposición a la naturaleza impacta la actividad cerebral, la memoria y el descanso cognitivo.

    Su equipo ha podido comprobar lo que nuestra naturaleza humana y los escritores naturalistas llevan siglos compartiendo: la naturaleza sana y restaura el cerebro.

    Uno de sus estudios evaluó cómo una inmersión breve en la naturaleza (40 minutos) influye en la mejora de atención, a comparación de una caminata en una zona urbana de igual duración.

    Para entender la diferencia, se midieron tres aspectos de la atención—alerta, orientación y control ejecutivo— a nivel conductual y neurofisiológico.

    Para maximizar el potencial de restauración, los participantes realizaron primero una tarea cognitiva exigente antes de ser asignados aleatoriamente a esta caminata en un entorno natural o urbano.

    Imagen 1. Izquierda y centro: participante caminando.
    Derecha: Tarea de red de atención y registro de EEG en el laboratorio. .

    Para descubrir cómo una caminata en la naturaleza afecta el cerebro, los científicos utilizaron un electroencefalograma (EEG), una herramienta que mide la actividad eléctrica cerebral en tiempo real. Los resultados fueron sorprendentes: después de caminar entre árboles y aire fresco, el cerebro mostraba un patrón diferente al de quienes recorrieron un entorno urbano.

    Imagen. 2. Mapas topográficos del cuero cabelludo obtenidos mediante EEG.

    Las ondas cerebrales indicaron que existía una mayor relajación, concentración y recuperación mental tras la inmersión en la naturaleza, sugiriendo que el simple acto de caminar al aire libre puede restaurar la mente y mejorar la claridad mental de una manera que la ciudad no puede igualar.

    Otro de sus estudios comprobó que la inmersión en la naturaleza tiene un impacto aún más fuerte en la función cognitiva que la simple observación de imágenes de entornos naturales.

    Esto refuerza la teoría de que la naturaleza real ofrece beneficios superiores a las simulaciones visuales en la regulación emocional y cognitiva.

    Imagen. 3. Las cápsulas resistentes a la intemperie utilizadas en cada sesión de prueba en el Experimento 1.

    Estos hallazgos no solo destacan el impacto positivo de la naturaleza en el bienestar mental y cognitivo, sino que también subrayan la urgencia de repensar el diseño de nuestras ciudades.

    Incorporar más espacios verdes en entornos urbanos no es un lujo, sino una necesidad para mitigar los efectos del estrés, la fatiga mental y la sobreestimulación.

    Además, estos descubrimientos respaldan la creación de iniciativas de salud pública que promuevan el contacto regular con la naturaleza como una estrategia accesible y efectiva para mejorar la calidad de vida.

    A medida que la urbanización avanza, es fundamental equilibrar el desarrollo con soluciones que prioricen el bienestar humano, asegurando que la conexión con la naturaleza siga siendo una parte esencial de nuestra vida cotidiana.

    Entonces, cada vez que puedas, visita tu área verde más cercana, deja a un lado tu teléfono y regresarás con mayor energía y enfoque para tu día.


    Gracias al Dr. David L. Strayer y Amy McDonnell por compartir con nosotros su trabajo y su trayectoria.

    Para más información:

    No te pierdas su TED talk : Restore your brain with nature | David Strayer | TEDxManhattanBeach



    1. McDonnell, A. S., & Strayer, D. L. (2024). The influence of a walk in nature on human resting brain activity: A randomized controlled trial. Scientific Reports, 14(1), 27253

    2. McDonnell, A. S., & Strayer, D. L. (2024). Immersion in nature enhances neural indices of executive attention. Scientific Reports, 14(1), 1845.

    3. Toward a unified model of stress recovery
    and cognitive restoration in the wild Emily E. Scott, Amy S. McDonnell, Sara B. LoTemplio, Bert N. Uchino, and David L. Strayer

    4. Scott, E. E., McDonnell, A. S., LoTemplio, S. B., Uchino, B. N., & Strayer, D. L. (2021, January). Toward a unified model of stress recovery and cognitive restoration in nature. In Parks Stewardship Forum (Vol. 37, No. 1, pp. 46-60). George Wright Society.

  • Secretos de la longevidad en compuestos bioactivos

    Secretos de la longevidad en compuestos bioactivos

    Autor: Ilhui Hernandez

    El envejecimiento es un proceso biológico natural, sin embargo la ciencia ha revelado moléculas fascinantes en nuestros alimentos que pueden influir en qué tan rápido o lento envejecemos.

    Un compuesto bioactivo es una sustancia presente en alimentos, plantas, microorganismos u otros organismos vivos que tiene un efecto en la biología de los seres humanos o animales.

    Estos compuestos pueden influir en procesos fisiológicos, como la inflamación, el estrés oxidativo, la regeneración celular y la expresión genética, lo que los hace clave en áreas como la salud, la prevención de enfermedades y la longevidad.

    Por ejemplo, una bana contiene miles de éstos, incluyendo vitaminas, minerales, antioxidantes, y numerosos compuestos fenólicos, como el ácido gálico, la catequina, la epicatequina, los taninos y los antocianinas entre otros metabolitos secundarios.

    Ahora, imagina cómo esta banana es digerida por tu sistema digestivo. La forma en que la consumes, ya sea directamente, seca, en un smoothie con otros alimentos, cortada o de otra forma, puede modificar ligeramente su composición química e influir en tu organismo de diferentes maneras.

    Cada día consumimos un cóctel de compuestos bioactivos y moléculas que son absorbidas por nuestro cuerpo y algunas de estas han sido estudiadas en los últimos años por su papel en la reparación celular, la reducción del daño oxidativo y la protección contra enfermedades.

    Educarnos sobre el papel de estos compuestos bioactivos puede ayudarnos a tomar decisiones informadas día a día para promover la longevidad y el bienestar general; aquí compartimos algunos de los biocompuestos más conocidos para mejorar tu calidad de vida y vivir más años.

    Resveratrol: la molécula de la longevidad

    Comencemos por el resveratrol, un polifenol natural que se encuentra principalmente en la cáscara de las uvas rojas, el vino tinto, las bayas y los cacahuetes. Su producción en estas plantas ocurre como una respuesta natural a lesiones o ataques de patógenos, como bacterias y hongos, lo que sugiere su papel protector tanto en los vegetales como en la salud humana.

    Interesantemente, este compuesto ha sido ampliamente estudiado por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, lo que lo convierten en un aliado clave en la prevención y tratamiento de diversas enfermedades crónicas, el envejecimiento celular, aumento de vitalidad, menor inflamación y mejor resistencia a enfermedades metabólicas.

    Actúa mejorando la función de las mitocondrias, que son las “centrales eléctricas” de las células, responsables de la producción de energía y también activa a las sirtuinas, proteínas en nuestro cuerpo asociadas con la longevidad y la reparación celular; también el resveratrol ayuda a la salud del corazón, la inflamación, el estrés oxidativo y algunos estudios sugieren que puede tener efectos inhibitorios en células malignas. Algunos estudios sugieren que el mismo imita los efectos de la restricción calórica un proceso vinculado con una mayor esperanza de vida.

    Algunos de los alimentos con mayor contenido estimado de resveratrol son los siguientes:

    Quercetina: inhibidor de la senescencia celular

    La quercetina es un flavonoide presente en alimentos como manzanas, cebollas, alcaparras y té verde y es reconocida por sus propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Más allá de estos beneficios, destaca por su función senolítica, ayudando a eliminar las células senescentes, que son aquellas células envejecidas o ¨zombies¨ y disfuncionales que contribuyen al deterioro celular y el desarrollo de enfermedades crónicas.

    Al reducir la acumulación de estas células dañadas, la quercetina favorece la regeneración celular y la salud metabólica, además de estimular la expresión de genes de longevidad, como SIRT1, en fibroblastos de piel envejecida. Sin embargo, su baja biodisponibilidad dificulta su absorción en el organismo, y sus efectos pueden variar entre individuos.

    Además, puede interactuar con ciertos medicamentos y agravar problemas renales, por lo que su consumo debe ser moderado. Entre sus fuentes más ricas destacan las alcaparras, seguidas por cebollas, manzanas y tés, convirtiéndola en un compuesto clave dentro de una dieta enfocada en la longevidad y el bienestar.

    Algunos de los alimentos con mayor contenido de quercetina son los siguientes:

    Curcumina: el antiinflamatorio de oro

    Otro compuesto es la curcumina, el compuesto activo de la cúrcuma. Ésta es una poderosa molécula antienvejecimiento conocida por sus efectos antiinflamatorios y antioxidantes. Suprime la activación de NF-κB a través de la inhibición de la actividad de IκKB un complejo proteico ligado a la inflamación y el envejecimiento. También modula vías de señalización como IIS, mTOR, PKA y FOXO, que influyen en procesos relacionados a la longevidad.

    Algunas investigaciones han encontrado que la curcumina puede ayudar a prevenir enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y mejorar la salud de las articulaciones al reducir el estrés oxidativo y favorecer la desintoxicación celular.

    Los alimentos que contienen curcumina en sus diferentes versiones son los siguientes:

    ” Que la comida sea tu alimento y el alimento tu medicina” Hipócrates

    Epicatequina: el estimulante de la juventud derivado principalmente del cacao

    La epicatequina es otra biomolécula considerada un flavonoide presente en el chocolate negro y el té verde; ésta mejora la función de los vasos sanguíneos al promover la producción de óxido nítrico. Este efecto mejora la circulación y la salud cardiovascular, dos factores cruciales para la longevidad.

    La epicatequina también se ha relacionado con la regeneración muscular y la mejora de la función mitocondrial, lo que contribuye a un mejor rendimiento físico general y a la resistencia frente al envejecimiento.

    Algunos de los alimentos que continen en mayor parte epicatequina son los siguientes:

    Mononucleótido de nicotinamida (NMN) y ribósido de nicotinamida (NR): precursores del NAD+

    El NMN y el NR son precursores del dinucleótido de nicotinamida y adenina (NAD+), una coenzima vital que disminuye con la edad. El NAD+ es esencial para el metabolismo energético, la reparación del ADN y la función mitocondrial. Alimentos como el brócoli, el repollo, el edamame y el aguacate contienen pequeñas cantidades de estos precursores.

    Los suplementos y las fuentes dietéticas de NMN y NR han demostrado ser prometedores para prolongar la esperanza de vida y mejorar la función metabólica.


    Algunas de las fuentes naturales de NMN son

    Sulforafano: el compuesto desintoxicante

    El sulforafano es un compuesto que contiene azufre y que se encuentra en vegetales crucíferos como el brócoli, las coles de Bruselas y la col rizada.

    Activa la vía Nrf2, que regula el sistema de defensa antioxidante del cuerpo. Este proceso mejora la desintoxicación celular, reduce la inflamación y protege contra el daño del ADN, factores clave para retrasar el proceso de envejecimiento y mejorar la salud en general.

    De hecho, consumir vegetales crucíferos todos los días es una de las mejores formas y estrategias para combatir el daño oxidativo y mantener un cuerpo saludable.

    Los vegetales crucíferos son las fuentes principales de sulforafano:

    Para maximizar la ingesta de sulforafano es recomendable consumirlo crudo o ligeramente cocido al vapor: la cocción destruye la mirosinasa, la enzima necesaria para convertir la glucorafanina en sulforafano.


    Agregar semillas de mostaza o mostaza en polvo también puede ayudar ya que contienen mirosinasa , lo que ayuda a estimular la formación de sulforafano. También los brotes de brócoli contienen entre 10 y 100 veces más sulforafano que el brócoli maduro.

    Ácidos grasos omega-3: protectores celulares

    Los ácidos grasos omega-3, en particular el EPA y el DHA, se encuentran en pescados grasos (salmón, sardinas, caballa), semillas de lino, chía y nueces. Estas grasas esenciales favorecen la salud cerebral, reducen la inflamación y mejoran la función cardíaca. Los omega-3 también desempeñan un papel en el mantenimiento de la longitud de los telómeros, los extremos protectores de los cromosomas vinculadas al envejecimiento celular.

    Existen tres tipos de omega 3

    • EPA (ácido eicosapentaenoico) → Se encuentra principalmente en el pescado
    • DHA (ácido docosahexaenoico) → Se encuentra principalmente en el pescado
    • ALA (ácido alfa-linolénico) → Se encuentra principalmente en fuentes vegetales

    Los pescados grasos y el aceite de hígado de bacalao son las fuentes más ricas de EPA y DHA y son las formas más biodisponibles es decir más fáciles para tu cuerpo de absorber y metabolizar. La ​​chía, las semillas de lino y las nueces son excelentes fuentes de omega-3 de origen vegetal (ALA), pero necesitan convertirse en EPA y DHA. También las algas marinas son las mejores fuentes veganas de DHA.

    Poliaminas (espermidina y putrescina): inductores de la autofagia.

    Las poliaminas, especialmente la espermidina, se encuentran en alimentos como queso curado, hongos, germen de trigo y alimentos fermentados, y desempeñan un papel crucial en diversas funciones celulares, incluyendo el crecimiento celular, la expresión génica y el proceso de envejecimiento.

    Estos compuestos promueven la autofagia, un mecanismo de reciclaje celular que elimina componentes dañados y ayuda a mantener la homeostasis celular, contribuyendo así a una mejor salud metabólica y una mayor longevidad. Incorporar alimentos ricos en poliaminas en la dieta puede ofrecer beneficios antienvejecimiento, favoreciendo el mantenimiento de la función celular y el bienestar general. Algunos de los alimentos con mayor concentración de poliaminas son los siguientes:

    Antocianinas: potenciadores vasculares y cognitivos

    Las antocianinas son pigmentos responsables de los colores vibrantes de los arándanos, las moras y la col lombarda. Tienen potentes propiedades antioxidantes que protegen contra el estrés oxidativo, mejoran la circulación sanguínea y mejoran la función cognitiva.

    El consumo regular de alimentos ricos en antocianinas se ha asociado con un menor riesgo de enfermedades neurodegenerativas y mejora de la microbioma intestinal. Una vez ingeridas, las antocianinas interactúan con las bacterias intestinales, que las metabolizan aún más en compuestos potencialmente beneficiosos que pueden ser absorbidos por el cuerpo. Muchos alimentos continen antioncianinas, algunos de ellos son los siguientes:

    Todos estos biocompuestos que se encuentran en los alimentos tienen un profundo impacto en el envejecimiento y la longevidad. Al incorporar una amplia gama de nutrientes a nuestra dieta, podemos apoyar la salud celular, reducir la inflamación y mejorar los mecanismos naturales antienvejecimiento de nuestro cuerpo.

    Si bien la genética influye en la longevidad, las opciones alimentarias y los factores del estilo de vida influyen significativamente en el envejecimiento. Por lo que adoptar una dieta rica en estas moléculas es un fundamento para una vida brillante y saludable.

    Sobre el autor

    Ilhui Hernández

    Bióloga por la Universidad Autónoma Metropolitana. Cuenta con una maestría en ingeniería química y biomateriales, biomoléculas por la Universidad de Tecnología de Lapperantha y Lahti, Finlandia y La Universidad Politécnica de Breslavia , Polonia.

    Ilhui investiga la relación holística de compuestos bioactivos en la dieta, estilo de vida, sustentabilidad y su efecto en la longevidad y calidad vida humana.

  • Epigenética: El poder de reescribir tu destino genético

     Si alguna vez te has preguntado ¿por qué ciertos hábitos de vida parecen “marcar” a las futuras generaciones, la epigenética tiene la respuesta.

    En los últimos años, la epigenética ha dejado de ser un concepto reservado únicamente para los científicos y ha cobrado relevancia en la vida cotidiana.

    Este campo de estudio se centra en cómo factores externos, como la alimentación, el ejercicio o incluso el estrés, pueden influir en la actividad de nuestros genes sin modificar el código genético en sí mismo.

    ¿Qué es la epigenética?

    La epigenética es el estudio de cambios heredables en la actividad de los genes que no implican alteraciones en la secuencia de ADN. Imagina que tu ADN es un conjunto de instrucciones (como una receta de cocina), y la epigenética actúa como un chef que decide cómo se interpretan y ejecutan esas instrucciones, sin cambiar los ingredientes.

    Estos cambios pueden ser influenciados por el ambiente, la nutrición, el ejercicio y las experiencias de vida. A nivel molecular, la epigenética ocurre mediante procesos como la metilación del ADN y la modificación de histonas. La metilación del ADN implica la adición de grupos metilo (CH3) a las bases del ADN, lo que puede silenciar ciertos genes. Por otro lado, las modificaciones de histonas alteran la forma en que el ADN se empaqueta en la célula, afectando así su accesibilidad y su actividad.

    ¿Cómo influye en nuestra vida diaria?

    Algunos científicos sugieren que la epigenética podría desempeñar un papel clave en enfermedades como el cáncer, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, la obesidad y los trastornos mentales. Por ejemplo, sustancias químicas presentes en el humo del cigarrillo pueden modificar la actividad de genes en el tejido pulmonar, aumentando el riesgo de enfermedades respiratorias.

    Del mismo modo, estudios indican que la exposición prenatal al alcohol puede alterar los patrones de metilación en el cerebro fetal, afectando el desarrollo cognitivo y el comportamiento a largo plazo. Aunque hemos avanzado en la comprensión de los mecanismos epigenéticos, aún queda mucho por descubrir sobre su papel en la salud y la enfermedad. A medida que la investigación avanza, los científicos esperan descifrar con mayor precisión la interacción entre la genética, el entorno y la prevención de enfermedades.

    Nuestros hábitos diarios importan.

    Alimentación: Si bien los genes pueden predisponernos a ciertas condiciones, lo que comemos puede “activar” o “desactivar” esos genes. Por ejemplo, una dieta rica en antioxidantes y nutrientes puede promover la expresión de genes que protegen el cuerpo contra el envejecimiento y las enfermedades. ¿La cereza sobre el pastel? Si tus padres y abuelos tenían buenos hábitos alimenticios, es más probable que tus genes sigan una “ruta saludable”.

    Un ejemplo podría ser la gran cantidad de mexicanos que tienen predisposición genética a la diabetes; en este caso la epigenética nos muestra que, aunque heredemos una predisposición genética a la diabetes, nuestras decisiones diarias pueden activar o desactivar esos genes. Una dieta rica en vegetales, fibra y grasas saludables puede reducir la expresión de genes relacionados con la resistencia a la insulina; otro ejemplo sería que el ejercicio físico regular no solo quema calorías, sino que también mejora la sensibilidad a la insulina y regula el metabolismo celular.

    Ejercicio: El ejercicio regular puede activar genes que promueven la longevidad y reducen el riesgo de enfermedades crónicas. Además, el ejercicio influye en los niveles de hormonas como la insulina, que a su vez puede modificar la actividad de varios genes involucrados en el metabolismo.

    Estrés y bienestar emocional: El estrés crónico, especialmente en momentos clave de la vida, puede dejar una “marca epigenética” en nuestros genes. Las investigaciones sugieren que experiencias como el abuso o el estrés infantil pueden modificar la forma en que se expresan ciertos genes, lo que puede influir en la salud mental y física a lo largo de la vida. Por otro lado, prácticas como la meditación y el mindfulness pueden reducir la huella epigenética negativa del estrés.

    Sueño: Un descanso adecuado no solo rejuvenece nuestro cuerpo, sino que también es crucial para la regulación epigenética. La falta de sueño puede afectar la expresión de genes relacionados con el metabolismo, la inflamación y la respuesta inmunológica. Dormir bien puede, en cambio, fortalecer la expresión de genes protectores.

    Otro ejemplo famoso es el estudio hecho en Dinamarca que analiza a hermanos gemelos con hábitos de vida diferentes para comparar el impacto de los genes frente al ambiente y la epigenética, que responde a los factores externos. Este estudio expresa cómo, entre gemelos idénticos, aquel que lleva un estilo de vida más saludable no solo luce más joven, sino que también es biológicamente más joven.

    Estudio de diferentes efectos epigenéticos

    Imagen en la izquierda y derecha: gemelos en la izquierda que fumaron durante su vida vs. gemelo que no fumó.

    Imagen a la izquierda ( gemelo que no fumó vs. gemelo que fumó) . A la derecha ( gemelo sin tanta exposición a rayos UV y gemelo con mayor tiempo de exposición a rayos UV).

    Mantener hábitos saludables, como hacer ejercicio regularmente, no fumar y llevar una alimentación equilibrada, puede ralentizar el proceso de envejecimiento y mejorar la calidad de vida.

    La epigenética y el futuro de tu descendencia.

    Aquí viene lo emocionante: lo que hagas hoy no solo afecta tu salud, sino que puede tener un impacto en la próxima generación.


    Algunos de los cambios epigenéticos que experimentamos durante nuestra vida pueden ser transmitidos a nuestros hijos, lo que significa que nuestros hábitos podrían, en cierto modo, “programar” el futuro de la siguiente generación.

    Por ejemplo, estudios en animales han demostrado que el estrés o la nutrición deficiente pueden afectar el ADN de las crías, cambiando la forma en que se expresan ciertos genes relacionados con la salud. Esto podría explicarse mediante un fenómeno llamado transmisión epigenética intergeneracional.

    Por lo tanto, si adoptas hábitos saludables, no solo estás mejorando tu vida, sino que también podrías mejorar la calidad de vida de tus hijos, influenciando positivamente sus genes.

    Tus hábitos de vida son mucho más poderosos de lo que imaginas.  Si aplicamos estos conocimientos a nuestras rutinas, no solo mejoraremos nuestra salud, sino que también construiremos un futuro más saludable para las generaciones venideras en caso de que sea tu deseo.